La oración es la mejor manera que tenemos los humanos para comunicarnos con Dios
Gen. 15, 5-12.17-18 - Fil. 3, 17-4,1
Lc. 9, 28-36
El segundo domingo de Cuaresma nos presenta la Transfiguración del Señor. Superada la prueba del desierto, del domingo pasado, Jesús asciende a lo alto de una montaña para orar. El escenario de la primera lectura y el evangelio suponen soledad. El desierto, nos refiere la primera lectura, la montaña la segunda. Abraham está en el desierto, que si es imponente de día, mucho más lo es de noche. Las dudas corroen su interior. Le duele su esterilidad. Le preocupa la falta de continuidad de su familia. Tiene una atractiva esposa, bien lo sabe, y extenso ganado, pero le falta descendencia. La queja en su interior es a Dios.
El evangelio nos dice que Jesús se retiró a orar a un monte con los apóstoles. Hay tantas clases de oración como personas orantes, aunque tradicionalmente hablemos de oración vocal y oración mental, oración de alabanza y oración de petición, oración comunitaria y oración personal, etc.
La oración es la mejor manera que tenemos los humanos para comunicarnos con Dios. Sin oración no hay propiamente religión, o mejor, expresión religiosa. Pero lo que quizás quiera decirles ahora, al comentar este texto evangélico de la transfiguración del Señor, es que la oración debe terminar siendo siempre un instrumento de transformación y transfiguración religiosa. Una oración que no nos cambie por dentro tiene poco sentido y poco valor. La oración debe ser siempre un acto de comunión y comunicación con Dios, porque en la oración de alguna manera somos habitados por Dios. No oramos tanto para que Dios nos escuche a nosotros, sino para que nosotros escuchemos a Dios. En la oración debemos pedir transformarnos nosotros en Dios, no que Dios se transforme en nosotros. Oramos para que nosotros seamos capaces de aceptar y hacer la voluntad de Dios, no para que Dios se adapte y haga nuestra voluntad.
Una persona orante debe, además, manifestar en su vida ante los demás que es una persona habitada por Dios, imagen de Dios, hijo de Dios. La oración, además de tener una función transformadora de nuestro yo personal, debe tener una función evangelizadora ante los demás. La oración, como venimos diciendo, debe transformarnos por dentro y transfigurarnos por fuera ante los demás. Así es como vieron los apóstoles a Jesús, cuando Jesús oraba en lo alto del monte Tabor. En el Tabor los tres apóstoles vieron a Jesús como el Hijo de Dios, al que hasta entonces sólo habían visto como el “hijo del hombre”.
¿Cuál debe ser nuestra actitud ante esta manifestación de la divinidad de Jesús? Su transfiguración, entre otras cosas, nos invita a ir más allá de lo superficial. La voz que sale de la nube nos lo dice: ¡Escuchadlo! Abram escuchó la voz de Dios y creyó en su promesa: una descendencia como las estrellas del cielo y una tierra como posesión suya. Abrahán escuchó y aceptó la alianza con Dios.
La gran tentación es quedarse quieto, porque en la montaña "se está muy bien". Hay que bajar al llano, a la vida diaria, de lo contrario la experiencia de Dios no es auténtica. No podemos refugiarnos en un mero espiritualismo que se desentiende de la vida concreta. Somos ciudadanos del cielo, pero ahora vivimos en la tierra y es aquí donde debemos demostrar que Dios transforma nuestro cuerpo humilde y nos hace vivir como hombres nuevos y transformados. Ser cristiano implica, además, ser fuerte con todas las consecuencias en la lucha de nuestros ideales hasta la misma muerte. Pero, como Pedro, Santiago o Juan, preferimos una fe entre algodones. Sin demasiadas exigencias. Y es que, con frecuencia, optamos por el camino fácil.
Reflexionemos en la quietud de nuestro hogar, en la intimidad de nuestro rato de oración, con lo que nos ofrecen las importantes lecturas de hoy. Hay en las tres una conexión entre vida temporal y eternidad. Ello parece un poco lejano dentro de lo que vivimos nosotros, inmersos en la mediocridad de una época cada vez más material y chata. Pero se nos muestra en la Escritura. Conviene, pues, seguir preparándonos, la cuaresma es tiempo de amor y de preparación. No lo olvidemos.
Que este Año de la Misericordia nos ayude a descubrir el acto más sublime, prodigioso, radical y gratuito de Dios a la humanidad: Cristo. Aunque, seguirle, duela.
Vivir con Cristo
domingo, 21 de febrero de 2016
jueves, 18 de febrero de 2016
El Tiempo de Cuaresma.
La palabra cuaresma proviene de la raíz de la palabra: Cuarenta.
En la acepción de: cuaresma, en la bliblia católica, proviene acerca de los cuarenta días que vivió Jesús en el desierto, tentado por el diablo, que lo pone a prueba.
(Lc 4, 1_ 12.).Jesús lleno de el Espíritu Santo, volvió del río Jordán, y el Espíritu lo llevó al desierto. Allí estuvo cuarenta días y el diablo lo puso a prueba. No comió nada durante esos días, después sintió hambre, entonces el diablo le dijo; Si de verás eres Hijo de Dios. Ordena s éstas piedras que se conviertan en pan. Jesús le contestó _ La Escritura dice: No sólo de pan vivirá el hombre.
Luego el diablo lo levantó y, mostrándole en un momento todos los países del mundo, le dijo: Yo te daré éste poder y la grandeza de éstos países, porque yo lo he recibido y se lo daré al que quiera dárselo. Si te arrodillas y me adoras, todo será tuyo. Jesús le contestó_La escritura dice: Adorar'as al Señor tu Dios, y sirvele sólo a él.
Después RL diablo lo llevó a la ciudad de Jerusalén, lo subió a la parte más alta del templo y le dijo: _Si de veras eres el hijo de Dios, t'irate abajo desde aquí; porque la escritura dice: Dios mandará que sus ángeles, te cuiden y protejan. Te levantarán con sus manos para que no tropieces con piedra alguna.Jesús le contestó:_También dice la escritura. No pongas a prueba al Jesús tu Dios.
Cuando ya el diablo no encontró otra forma de poner a prueba a Jesús, se alejó de él por algún tiempo.
En la acepción de: cuaresma, en la bliblia católica, proviene acerca de los cuarenta días que vivió Jesús en el desierto, tentado por el diablo, que lo pone a prueba.
(Lc 4, 1_ 12.).Jesús lleno de el Espíritu Santo, volvió del río Jordán, y el Espíritu lo llevó al desierto. Allí estuvo cuarenta días y el diablo lo puso a prueba. No comió nada durante esos días, después sintió hambre, entonces el diablo le dijo; Si de verás eres Hijo de Dios. Ordena s éstas piedras que se conviertan en pan. Jesús le contestó _ La Escritura dice: No sólo de pan vivirá el hombre.
Luego el diablo lo levantó y, mostrándole en un momento todos los países del mundo, le dijo: Yo te daré éste poder y la grandeza de éstos países, porque yo lo he recibido y se lo daré al que quiera dárselo. Si te arrodillas y me adoras, todo será tuyo. Jesús le contestó_La escritura dice: Adorar'as al Señor tu Dios, y sirvele sólo a él.
Después RL diablo lo llevó a la ciudad de Jerusalén, lo subió a la parte más alta del templo y le dijo: _Si de veras eres el hijo de Dios, t'irate abajo desde aquí; porque la escritura dice: Dios mandará que sus ángeles, te cuiden y protejan. Te levantarán con sus manos para que no tropieces con piedra alguna.Jesús le contestó:_También dice la escritura. No pongas a prueba al Jesús tu Dios.
Cuando ya el diablo no encontró otra forma de poner a prueba a Jesús, se alejó de él por algún tiempo.
domingo, 7 de febrero de 2016
A los cuarenta días de El Niño Jesús
Al paso de los cuarenta días, los padres de Jesús (José y María) presentan al niño en el templo ante el sacerdote Simeón; el cual agradece a Dios por dejarle ver a El Mesías.
Es por ello que el día dos de febrero se conoce con dos acepciones: 1- La presentación de Jesús en el Templo y 2- El día de la Virgen de Candelaria; que en su tradición, se asiste durante la Eucaristía con la "vela de la Candelaria" como luz que nos alumbrará cuando estemos pasando por un difícil momento.En Lcs 8,16. Se dice: "Nadie coloca una lámpara para después taparla con algo, o ponerla debajo de la cama, sino que la pone en lo alto, para que tengan luz los que entran. Es el sentido: El de buscar en donde hay luz para encontrar.
Ante la duda, la confusión o la tribulación buscamos a Dios incesantemente, por medio de la oración, el diálogo o la aceptación de se voluntad.
martes, 26 de enero de 2016
Parábolas y prosas.
El pasado domingo Jesús comenzó a verse en sus obras. En Lcs 4,16 Jesús fue a Nazaret, el pueblo donde se había criado.El sábado entró a la sinagoga como era su costumbre, y se puso de pie para leer las Escrituras, le dieron a leer el libro del profeta Isaias, y al abrilo encontró el pasaje donde estaba escrito: el espíritu del Señor está sobre mi, porque me ha consagrado para llevar la buena noticia a los pobres.
A anunciar la libertad a los presos.
A dar la vista a los ciegos.
A liberar a los oprimidos.
A anunciar el año favorable del Señor.
Cada acción de Jesús, llevaba consigo una enseñanza, que a la gente explicaba en parábolas. Entendiendo al término como el recurso literario utilizado para mostrar la semejanza o analogía en una narración dejando un mensaje y a quienes va dirigido.
Las parábolas son escritas en forma de prosa como una narración.
Luego Jesús cerró el libro, lo dió al ayudante de la sinagoga y se sentó. Todos los que allí se sentaban tenían la vista puesta en él.
El comenzó a hablar diciendo; -Hoy mismo se ha cumplido la escritura que ustedes acaban de oír.
Todos hablaban muy bien de Jesús y estaban admirados de las cosas tan bellas que decía se preguntaban : -No es éste el hijo de José?
Ante la pregunta el mensaje al que Jesús contesta es: "Nadie es profeta en su tierra"
lunes, 18 de enero de 2016
Dios Padre Misericordioso
En nuestro próximo encuentro comenzásemos a conocer y diferenciar entre las enseñanzas y acciones de Nuestro Señor Jesucristo y haciendo lectio Divina; diferenciaremos los milagros de las curaciones y las enseñanzas por medio de las parábolas.
Del numero 8 de los 25, puntos del manuscrito Voltus Misericordiae de SS Francisco.
Lema del año Jubilar.
A causa de este amorcompasivo curó los enfermos que le presentaban (cfr Mt 14,14) y con pocos
panes y peces calmó el hambre de grandes muchedumbres (cfr Mt 15,37). Lo
que movía a Jesús en todas las circunstancias no era sino la misericordia, con la
cual leía el corazón de los interlocutores y respondía a sus necesidades más
reales. Cuando encontró la viuda de Naim, que llevaba su único hijo al sepulcro,
sintió gran compasión por el inmenso dolor de la madre en lágrimas, y le
devolvió a su hijo resucitándolo de la muerte (cfr Lc 7,15). Después de haber
liberado el endemoniado de Gerasa, le confía esta misión: « Anuncia todo lo que
el Señor te ha hecho y la misericordia que ha obrado contigo » (Mc 5,19).
También la vocación de Mateo se coloca en el horizonte de la misericordia.
Pasando delante del banco de los impuestos, los ojos de Jesús se posan sobre
los de Mateo. Era una mirada cargada de misericordia que perdonaba los
pecados de aquel hombre y, venciendo la resistencia de los otros discípulos, lo
escoge a él, el pecador y publicano, para que sea uno de los Doce. San Beda el
Venerable, comentando esta escena del Evangelio, escribió que Jesús miró a
Mateo con amor misericordioso y lo eligió: miserando atque eligendo.[7]
Siempre me ha cautivado esta expresión, tanto que quise hacerla mi propio
lema.
panes y peces calmó el hambre de grandes muchedumbres (cfr Mt 15,37). Lo
que movía a Jesús en todas las circunstancias no era sino la misericordia, con la
cual leía el corazón de los interlocutores y respondía a sus necesidades más
reales. Cuando encontró la viuda de Naim, que llevaba su único hijo al sepulcro,
sintió gran compasión por el inmenso dolor de la madre en lágrimas, y le
devolvió a su hijo resucitándolo de la muerte (cfr Lc 7,15). Después de haber
liberado el endemoniado de Gerasa, le confía esta misión: « Anuncia todo lo que
el Señor te ha hecho y la misericordia que ha obrado contigo » (Mc 5,19).
También la vocación de Mateo se coloca en el horizonte de la misericordia.
Pasando delante del banco de los impuestos, los ojos de Jesús se posan sobre
los de Mateo. Era una mirada cargada de misericordia que perdonaba los
pecados de aquel hombre y, venciendo la resistencia de los otros discípulos, lo
escoge a él, el pecador y publicano, para que sea uno de los Doce. San Beda el
Venerable, comentando esta escena del Evangelio, escribió que Jesús miró a
Mateo con amor misericordioso y lo eligió: miserando atque eligendo.[7]
Siempre me ha cautivado esta expresión, tanto que quise hacerla mi propio
lema.
sábado, 16 de enero de 2016
Introspección
La introspecciòn es un mecanismo personal que consiste en mirar dentro de ti para expresar bajo un medio (oral, o escrito) tu auto conocimiento; vale decir la estrecha relación entre el ser y el saber de tu persona. Vinculando el área del ser, con el valor inherente a la honestidad y el sacramento de la confesiòn; surge la ineludible diferenciaciòn entre el deber ser de la acción, y la actuación. En donde están los aciertos y los desaciertos y, el permitirte volver a empezar, con un acto de propósitos que en el catecismo de la iglesia católica se denomina: Propósito de enmienda. Si ésta acción no se llevare en proceso estaríamos ante una confesión de lavabo y estaríamos deshonrrándonos a nosotros y en principio a Dios; quien para este año jubilar de la misericordia Divina, nos dice que vayamos ante él, como quiera que estemos, que nos acojerá.
Ahora en el ejercicio de la Transposición al desarrollo de nuestra vida a una piedra y sus aristas; los jóvenes consienten su vida a través de los valores familiares y de su propia constitución. La familia es la que permita a nuestros jóvenes conservar lo vivido en su infancia y/o durante la formación de su yo.De allí dependerá su formación personal.
El pecado es referido a la acción de pecar de pensamiento, palabra, obra u omisión tal y como se reza en la oración de confesión.Existen varios tipos de pecados, y dependerá a quien vaya dirigido.
Pecar: Contra Dios. Ex (éxodo) 32,31 - cf A los hijos de Israel,
diciendo: "De cierto guardaréis mis días de reposo, porque esto es una
señal entre yo y vosotros por todas vuestras generaciones, a fin de que
sepáis que yo soy el SEÑOR que os santifico.
Pecado contra los demás. Ex 10.16/ Pr (proverbios 14.21. Contemplados en el AT (antiguo testamento.
Asignación: Realizar esta´lecturas; para tener en mente en la sesión de catequésis de mañana.
sábado, 9 de enero de 2016
Lucas, 26-37.
Un Ángel anuncia el nacimiento de Jesús.
A los seis meses , Dios mandó al ángel Gabriel a un pueblo de Galileaa llamado Nazaret, donde vivía una joven llamaba María, era Virgen, pero estaba comprometida para casarse con un hombre llamado José, descendiente del Rey David. El Ángel entró en el lugar donde ella estaba y le dijo.
_Salve, llena de Gracia. El Señor está contigo. María se sorprendió de estas palabras, y se preguntaba que significaba aquel saludo.El ángel le dijo:
_María no tengas miedo, pues tú gozas del favor de Dios. Ahora vas a quedar en cinta, tendrás un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Será un gran hombre, al que llamarán hijo de Dios altísimo, y Dios el Señor le hará Rey , como a su antepasado David, para que reine por siempre sobre el pueblo de Jacob. Su reinado no tendrá fin.
María pregunta al Ángel
Cómo será esto sino conozco varón (Sino viví con ningún hombre).
El Ángel le contestó:
El Espíritu Santo vendrá sobre ti , y el poder de Dios altísimo se posará sobre ti. Por eso el niño que va a nacer será llamado Santo- Hijo de Dios. También tu parienta Isabel va a tener un hijo, a pesar de que es anciana, la que decían que no podía tener hijos, está en cinta desde hace seis meses. Porque Para Dios nada hay imposible.
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